¿CÓMO APUNTARLE AL DESARROLLO SOSTENIBLE EN COLOMBIA?

 

Para abordar el tema debemos partir de la definición, para este análisis asumiremos que “La sostenibilidad es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social”. 

A partir de este punto deberíamos analizar que es bienestar social, y cuál es su diferencia con el concepto de riqueza individual. Para la OMS “El bienestar social es la satisfacción conjunta de varios aspectos y se mide a través de los niveles de cuestiones como la salud, la economía, la educación, la vivienda, los bienes de consumo, el desarrollo urbano, la seguridad y el medio ambiente”, entendiendo que la riqueza, “desde el punto de vista económico, es el concepto opuesto a la pobreza. Haciendo referencia a la abundancia de recursos, tanto materiales como inmateriales, que posee una persona (riqueza individual) o un colectivo (riqueza nacional o social)”. En este orden asumo que el desarrollo sostenible está ligado indiscutiblemente a la riqueza, entiendo que los conceptos se complementan y uno sin el otro no podrían existir. 

Estos conceptos me enfrentan al análisis de cuál es la riqueza que debemos procurar para las masas populares de mundo y en especial para las de nuestro país, entonces se me ocurre proponer que debemos como nación garantizar servicios básicos que permitan la igualdad de oportunidades de las mayorías, esto en mi criterio se resume a educación, salud, vivienda y crédito de calidad para los sectores menos favorecidos, como estrategia para que estos puedan superar las brechas y convertirse en generadores de riqueza y por ende gestores del desarrollo sostenible. 

Al mismo tiempo la normatividad y los mecanismos coercitivos deben modernizarse para garantizar también, que los esfuerzos invertidos rindan los frutos esperados, explico, no sirve de nada que el estado invierta en buena educación, salud para todos, vivienda y crédito, si algunos ciudadanos se permiten transgredir las normas y poner en riesgo el sistema por el mal uso de los recursos invertidos, por esta razón en todos los campos que se invierta para generar oportunidades se debe dar cumplimiento a las normas, reforzando los mecanismos de control. 

Como lo entiendo yo, los pilares que debemos ofrecer a la mayoría del país se deben financiar con los ingresos provenientes de los impuestos y de los remanentes producidos por la explotación de recursos no renovables. Sin embargo, oímos hablar que nuestro país acarrea con una deuda externa de un 48,8% del PIB unos US$172.790 millones durante febrero de este año, según el banco de la República. 

Entonces, esto quiere decir que la suma de los impuestos y las ventas de nuestras riquezas no alcanzan a soportar el gasto que nuestro país debe hacer para satisfacer las necesidades del grueso de la población, y que además debemos apartar una parte del presupuesto de cada año para el pago de esta deuda; ¿entonces como pensar en generar nuevas estrategias que permitan mejorar los indicadores que son el vehículo para que quienes hoy demandan más apoyo lo puedan conseguir?, esto implica más deuda, estaríamos obligados a endeudarnos más para producir más, pero en que  debemos invertir como nación para garantizar que en el mediano plazo podamos crecer como país y mejorar las condiciones de todos?, la educación, la salud, la vivienda, las vías, el crédito y el empleo son sectores que demandan mayor participación en el nuevo presupuesto de la nación para este fin, sin embargo también es sabido que internamente estos sectores deben entender que existe la necesidad de modernizarlos y hacerlos más eficientes, como hacerlo sin que la solución se convierta en un problema más grande?. 

En la medida que se responde a esta pregunta también es cierto que los cambios generados por estas inversiones se verán en el mediano plazo, por no decir que en más de una década, entonces debemos seguirnos preguntando cómo hacer para satisfacer la demanda de empleo pues la tasa de desempleo esta por un 10,6% (Dato DANE para Agosto) ósea más de 3 millones de personas que no saben cómo incorporarse al sector productivo, de estos muchos son padres de familia que tienen que ver como sus hijos se acuestan sin haber comido las tres raciones mínimas diarias, o con una dieta carente de lo mínimo para ser saludable y satisfacer los requerimientos de un cerebro y un cuerpo en formación, situación que de seguro repercute en los futuros individuos que por estas falencias es muy probable que no asistan a la escuela o si asisten van a presentar problemas de aprendizaje y al final deserción escolar, esto afecta a futuro la riqueza en capital humano de la nación, porque se engrosa la cantidad de personas con bajo nivel educativo que demandan servicios, producen poco o no producen nada y por ende no pagaran impuestos, y si se es sincero serán más proclives a padecer enfermedades de alto costo para el sistema que el mismo presupuesto tiene que sostener. ¿Cómo romper este ciclo malévolo y vicioso de la desesperanza, a que debemos apuntarle como nación? 

Desde muy joven vengo sosteniendo que el estado colombiano debe desvirtuar el discurso de los grupos insurgentes, porque no nos caigamos a mentiras, el discurso fundacional de todos los grupos alzados en armas es muy parecido (“luchar por los derechos y buscar el beneficio de las clases menos favorecidas”)  y puede ser enamorador para quienes están atravesando por las miserias propias de nuestra patria, como decirle a un niño que no piense en ser guerrillero, o de tal clan, o de la banda tal, (respetando las diferencias), si en la práctica pareciera que se ha instaurado un falso concepto de bienestar, es mejor ser traqueto que ir a la universidad, es mejor ser guerrillero que ser un agricultor o técnico o tecnólogo del campo, en todo caso los que portan las armas tienen poder, viven bien, comen bien, deciden sobre lo bueno y lo malo. 

La ausencia del estado ha llevado a que el que tiene las armas haya fungido como juez, fiscal, carcelero y verdugo, porque, aunque en Colombia no se haya constitucionalmente aceptado la pena de muerte, para todos estos grupos es un castigo ejemplar para infundir terror y hacerse respetar. ¿Como garantizar que las armas sean de uso exclusivo de las fuerzas militares y que estas solo las usen para defender la soberanía y someter (en un mundo ideal) a una porción minúscula que transgreda la ley? 

Una respuesta es la Paz con justicia social, expresión que se volvió canción pero que demanda ser tomada en serio si queremos construir una patria desarrollada y sostenible. 

Otra respuesta que creo da una solución puntual al problema del financiamiento es la firma en conciencia de un “pacto” nacional (ya que está de moda el término) por la eliminación de la corrupción en todos los aspectos de la cotidianidad de la vida pública y privada, son más de 50 billones de pesos anuales que se roban según la noticia publicada en más de un medio de comunicación, si a esto se le suma una considerable suma por evasión de impuestos y fallas en el recaudo y las economías subterráneas, de seguro no sería necesario pensar en más deuda externa para financiar los programas que nos permitan llegar a la meta que me planteó escribir estos párrafos. 

Ahora la solución que me desvela deviene de varios problemas que debemos solucionar, demanda de empleo (más de 3 millones), demanda de mejor dieta para el grueso de la población, acceso a mejor educación, crédito público para emprendedores, tenencia de la tierra y crecimiento verde o sostenible. 

Y si creyéramos en que Colombia podría convertirse en la despensa del mundo?, vemos como los países desarrollados ya no cuentan con espacio para producir los alimentos de manera sostenible para al grueso de la población, deberíamos creer que si los árabes pueden poner a producir las áridas arenas del desierto, para nosotros sería más fácil poner a producir las tierras de nuestras sabanas y piedemontes de la Orinoquía y la Amazonía. Todo esto conservando los más altos estándares de producción sostenible, sin necesidad de deforestar un metro más de tierra, mediante el uso de los últimos avances en agricultura, ganadería y producción de especies menores de precisión, pero con la inamovible condición que no vendamos uno solo kilo de materias primas, todo lo que produzcamos debe venderse empacado, listo para colocar en la góndola del super mercado en Asia, Europa, Norteamérica, Arabia y a la judea mundial, productos de las más elevada calidad que permitan exigir precios justos. Se imaginan cuantas toneladas de comida deberíamos producir para alimentar esta demanda, imaginémonos cuantos profesionales, técnicos, tecnólogos se requerirían en estos territorios para soportar estos esquemas de producción, imaginemos que todos estos compatriotas recibir una remuneración como las que se reciben en los países destino por este mismo trabajo, esto redundaría en mayor poder adquisitivo, capacidad para pago de impuestos y mejoramiento de la calidad de vida en general porque estas dinámicas intervienen todos los sectores transversales de la economía. 

Después de tantas ilusiones es inevitable pensar que Colombia ha perdido más de 100 años de la posibilidad de enrutarse por este camino, la guerra, la corrupción y el afán desmedido de perpetrarse en el poder de algunos nos tienen a la mayoría como ya dije sumidos en la desesperanza, es por todo esto que no veo la posibilidad de que nuestra nación se desarrolle si no la montamos sobre rieles, solo los trenes y la navegabilidad de los principales ríos pueden ser el medio para para alcanzar el fin que permita que seamos tan competitivos como nuestros pares del norte, si nuestro actual gobierno no entiende esto recoja y vámonos, nada va a cambiar y será un gobierno más que se gaste un presupuesto más. 

Si hablamos de desarrollo de los países es inevitable hacerse una pregunta; ¿cuál es la diferencia en el comportamiento histórico de los hombres y mujeres de un país desarrollado, y otro que no lo es? ¿Es acaso la raza, la posición geográfica o las riquezas propias de cada región, condiciones preponderantes para definir si se puede ser desarrollado o no? 

Hoy vemos como países con mayorías raciales definidas, todos los europeos, Norteamérica, pero también vemos como países asiáticos se han desarrollado también, y si buscamos seguro encontramos países de mayoría racial negra también desarrollados. 

No encuentro excusa más que nuestra propia incapacidad para ponernos de acuerdo en lo fundamental y aprender a respetar las normas, dejar el individualismo y apuntar como nación para el mismo lado. 

Para terminar, les dejo estas líneas de un artículo que encontré por ahí, estas me permiten concluir que para desarrollarnos también debemos aprender a copiar y mejorar a los que ya han transitado por el camino que queremos recorrer. 

“En 1830, cerca de cinco años después de inaugurado el primer servicio de ferrocarril en Inglaterra, se comenzaron a construir locomotoras y carrileras en los Estados Unidos, siempre partiendo de la costa Atlántica hacia el interior. En los primeros diez años se construyeron 5.000 Km de vías ferroviarias y a finales del siglo XIX ya utilizaban una red de más de 150.000 Km, en tanto que a comienzos del siglo XX sobrepasaron los 400.000 Km” Fuente: FENOCO.

 

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